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miércoles, 7 de mayo de 2014

Confusión Rural

De barro y de piedra
era mi casa
sale contento un cani
pronto se para
pinta un grafiti
me está calentando
apaga el piti.

-"¡Vete de aquí!"- le grito
me amenaza
arranca la vespino
lanzo una lata
directa al melón
fallo, como es obvio
seré paquetón.

Nunca he sido valiente
válgame señor
pero sentía algo
que me espoleó
y hacia el chaval
con un palo y un par
me aproximaba.

Grande fue la sorpresa
que ese cani
era una vieja loca
que vivía allí
y vi delito
donde ella sostenía
un mantelito.

Quien es el más loco
yo sin mis gafas
o la puta anciana
que paseaba
por un camino
con un mantel en alto
y su vespino.


El Ruiseñor.

viernes, 19 de abril de 2013

El infierno de Manolito

-No ha servido de nada.
-No hemos hecho nada.
-Gracias.
-De nada.

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Gotas de mar por el cuello
si te lo da, te lo quita
en esa esquina dormita
eso que un día fue sueño.

Se levanta un señorito
más por cuarto que por traje
río que la montaña baje
mueve aspa de molino.

Así como abraza la madre a su hijo,
la oscuridad atormenta en la cama
a Manolito.

No parará de temblar viendo el pasillo.
Si no hay luz, la sombra mude de mala,
y de respiro.


El Ruiseñor.

jueves, 4 de octubre de 2012

¿Qué sabrán dos pájaros del amor?

Tres. Ya son tres.
Un polímero muy grueso, permeable y translúcido impide al pequeño pasérido respirar.
Vamos a llamarle Ancla, por hacer la historia algo más fabulosa.

Un precoz mirlo de tierras africanas, negro como el azabache, solía posarse en las ramitas de esos pinsapos. Tan altos que se alineaban, humanos, trazando un camino recto como la misma muerte. Desde esa altura, la traza que dibujaba un muro de granito, roca sobre roca, daba sensación de enclaustre. Jóvenes...

Ancla, para que te hagas una idea, no tuvo una buena idea.

"Creo que este es el definitivo" - Dijo su madre. Y un día nació un bonito ave amarronado con fracciones alargadas de carbón y miel. A más de uno heló la piel al arrancar notas al sol solo con un aleteo. Una mariposa con pulmones es poco, digamos que era como si a un zorro le colocas dos alas y cuerdas vocales de lira. No tardó el mirlo en darse cuenta de esos detalles. Y Ancla era joven, como él. 

La historia de como se enamoraron es lo de menos. Fué y punto. Mirlo se dió cuenta rápidamente, al encontrar en ella todo lo que necesitaba, paz, otoño y azúcar. Ancla ( ) se prendió del vestido hullesco de él; de cómo se apagaba la luz a su lado. Que fácil era todo, pensaba. ¿Qué sabran dos pájaros del amor?.

Él la tuvo peor. Pero lo pagará.

Pasaba el tiempo y todo iba de maravilla, excepto para los hambrientos. Ancla fué servido en un plato de cuarzo de mampostería. El mirlo fué devorado por carroñeros. (Dadme una oportunidad). Los que probaron murieron. No se lo merecían, por supuesto. Pero se impregnaron de ellos hasta los huesos. Y se enamoraron.

Las aves son los animales más crueles; no aman . Y todos comemos aves a diario, incluso tú, amigo vegano.


El Ruiseñor.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Llámame Hiero

Quiero volar como un águila. Que el viento me nuble los ojos para no ver tan lejos.

Y, además, me dan un poco de miedo las alturas.

Tendré que dejar de leer tanto, que se me está acostumbrando la vista a enfocar muy de cerca y luego no veo bien.

Pero eso es lo que yo quería, ¿no?.

Pues no del todo. Si enfoco mal vería mas o menos la forma de las cosas pero no con nitidez. Si me golpeara mucho viento me molestaría cuando intentara mirar al frente.

Con la primera sufres por intentar ver bien, con la segunda cierras los ojos y no ves, sabiendo que lo haces correctamente.

Y lanzo mi pregunta: ¿Qué ocurriría si lee un águila?.


El Ruiseñor

jueves, 24 de marzo de 2011

El Tejado

nota: rima, verso, tema, sacapuntas y estrofa libre.

oh Juanito, tan alto y tan chiquitito
refulgoras con tu fuego de grillo
nos disparas con tus rayos laser
y matas a la ardilla del arbol amarillo.

no nos abandones por favor
pues tendremos que sustituirte
al no encontrar jamas persona
con tu teson, entrega y valor.

los gatos huelen de/la pena.

me voy a despedir, se acabó lo bueno
me voy al campo, con mi cosechadora
plantaré trigo y tambien plantaré heno
y a ver si me acuerdo de bailar el cha cha cha.

ahora rojo.

asique Juanito si tu nos dejas,
techaremos de menos
porque se nos acabaron las tejas.

sábado, 20 de noviembre de 2010












Que maravilloso es el mundo de las mandarinas, que procediendo de un mismo árbol, pueden pasar del mas delicioso manjar a la mas cruel de las mutilaciones. Y qué euivocados vivimos si creemos que aquellas con una presencia extraordinaria nos llevaran a lugares insospechados.

jueves, 4 de noviembre de 2010

El Ibicenco

Mora la vieja y nueva morada,
más bien solera de testa firme,
pues se acerca a la suya estirpe
de quien asoma por la ventana.

Salve a la negra y al displicente
de los novillos que alli descansan,
sufren las aguas que mucho estancan
como las tinas del aguardiente.

Clamo a los cielos por ferviente fecho,
el hambre y sequía demostraron
y los manjares.

Sed de gloria y frustrado el lecho,
ellos que alli un dia nacieron
de los linfares.


El Ruiseñor

domingo, 8 de noviembre de 2009

Teratología Y Su Amigo Cygnus

El hombre caminaba por el sendero pedregoso que llevaba a la cima de Albireo. Su Cruz del Norte sobre el pecho tardaba en calentarse pero una vez que había alcanzado la temperatura corporal, era un roce agradable cada vez que marcaba un paso. Siempre le alentaba cuando el resto de fuerzas de su cuerpo se negaban a cumplir su sueño. El final se aproximaba, cada vez mas fluorescente. Pero como el ya sabía desde el primer momento, aparecería. El Dios del Sur esperaba tumbado a la sombra de un árbol. Sin dirigirse una palabra, el hombre se precipito por el barranco Sadr de la cara oeste de la montaña, deshaciendose su cuerpo al impactar a 223 metros contra cuarzo. No superó la prueba.

El Dios del Sur, Acrux R., con una mosca en el hombro. Se acercó a una zona retirada con una charca donde poder refrescarse y descanso unos años.

La madre de Acrux R., una señora de pies a cabeza era una mujer envidiada por todos. Una persona que cuando camina la gente solo puede sentir amor y odio sin intermedios.
En un baile de fin de curso se tropezó con un señor bajito y barbudo que fumaba en pipa, y se entabló la conversación que haría que ella se enamorara de esa persona que tanta curiosidad la inspiraba.E hicieron el acto.

Y ahora voy a intentar explicar paso a paso el acto:

Dependiendo de la distribución de los aminoácidos de una proteina, su calidad y su cantidad, las características varían. La ordenación (codificación) de los aminoácidos se lleva a cabo mediante los llamados "tripletes", los cuales, por milagros de la vida, muy raramente son sustituidos por otro que codifica un aminoácido distinto.

Ahora juntamos conceptos. Por el acto, se elaboró Acrux R.

Y Acrux R., que en el colegio ya era maltratado por sus amigos, siempre fue una persona infeliz. Se sentia diferente y no porque fisicamente lo fuese, sino porque en el se encontraba el verdadero conocimiento. Su inteligencia superior era la escalera de ascenso y descenso. El Hombre Negro le había dado el carisma y su madre la elegancia, la inteligencia y muchos mimos. Por eso, salió una persona esquiva que al crecer se convertiría en la epífisis del conocimiento. Y solo el verdadero conocimiento es capaz de superar la prueba. Acrux Rüff, mitad elefante, mitad hombre. Mitad paquidermo, mitad negro, (y un poco gordo), siempre iluminando el trastero musical.


El Ruiseñor

miércoles, 4 de noviembre de 2009

La Madre A Su Hijo


Mariana, miraba de hito en hito al pequeño Carlitos, su reciente adquisición. Su piel rezumaba frescor y a la vez calor, ese carlor propio de una criatura de ese tamaño. Unos ángeles ceremoniaban la escena pues sujetaban el halo de poder del ser. Ese elemento que condicionaría su vida si la tuviese. La propietaria lo depositó en su pequeño nido de mantas sabiendo que su pequeño corazón se había parado. Le recitaba algunos pasajes de "Las Crónicas" mientras derramaba alguna lágrima por el recuerdo histórico.

Cuando lo compró quiso sacarlo a que se maravillara de las grandezas de la tierra, sacarlo de la construcción donde se fabricó algunos dias antes, y ese instante fue pleno. Pleno pero breve.

Pero Carlitos no era un niño precisamente, su corazón se gastó porque había vivido muchas mas aventuras de las que acostumbran los animales de su edad, edad por acotar el tiempo de su creacíon y habituallamiento al mundo. Pero su tiempo se contaba en otras unidades de medida ajenas a nuestro conocimiento. Carlos era un anciano comparado conmigo. Contigo, quiza menos.

El Ruiseñor